Comenzamos la andadura en Nueva York, la intro con música simpática, imágenes de la gran manzana y rascacielos se entremezclan con una Carrie que camina segura por las calles… hasta que un coche le salpica al pisar un charco, un autobús contiene en sus paredes un anuncio con la propia Carrie en él.
A lo largo de los 30 minutos del primer capítulo de la serie nos van a presentar bastante clarito, de que va esto. Las mujeres tienen el poder, ya no hay amor en las calles de Nueva York, solo sexo sin sentimientos y ahora es la mujer la que decide en ese terreno y la que se aprovecha del sexo opuesto. O eso cree Carrie, que es la encargada de poner voz en off desde hoy y a lo largo de la serie.
El capítulo comienza con una Carrie escribiendo una historia sobre una mujer y su paso a lo largo de una relación de en sueño, que al final acaba truncada por el chico, dejándola tirada, eso le da pie para definir todo lo que he escrito en el párrafo de arriba sobre las mujeres, Carrie afirma que las cosas han cambiado, ahora las mujeres han cambiado amor por poder.
Cupido ha dejado el nido
Tras una serie de cortes de entrevistas a amigos de Carrie hablando sobre mujeres y hombres, queda claro las posturas de cada uno, los hombres opinan que ellas son unas putas sin sentimientos y que nunca se casarían con un hombre gordo. Mientras que ellas aseguran que tanto gordos, feos, bajitos siguen siendo unos egoístas igual que lo son los guapos.
Y vemos la primera escena que se repetirá muchas veces a lo largo de la serie, las cuatro amigas hablando de sexo, hombres y sacando teorías. Y vemos como se presenta Samanta en la serie, como una guarrona sin límite que deja a Charlotte con la boca abierta. Samanta habla de aprovecharse de los hombres en la cama.
Y Carrie ni corta ni perezosa decide probar ese experimento con un ex que se encuentra en el bar dónde está hablando con Stanford Blatch, su amigo homosexual, el cual asegura que hoy dia el amor solo es para homosexuales. Así que tras un intento de frenar a su amiga por parte de Stanford, Carrie se dirige de frente y sin tapujos hacia su, por cuarta vez, exnovio y le invita para follar.
Carrie lleva a cabo su plan maligno de dominar el mundo a través del sexo y tras un cunnilingus bastante satisfactorio para la protagonista decide dejar al exnovio en la cama, con un calentón de 3 pares. La guerra acaba de comenzar y Carrie está saboreando su primera victoria en el mundo a través del sexo, cuando ¡boing!. Se tropieza con el hombre que le “amargará” la existencia a lo largo y ancho de la serie, primer contacto con Big, algo corto y vergonzoso (el contacto) pero que llevará de cabeza a la columnista neoyorquina.
Acabo de practicar sexo como los hombres
Por la noche podemos disfrutar de la discoteca Caos, dónde Nueva York se viste de gala y se llena los bolsillos de condones para intentar pasar la mejor noche de su vida, otra vez. Carrie se lleva a Skeeper, un amigo romántico que cree en el amor a conocer a Miranda, con pocas expectativas por su parte.
Miranda utiliza a su cita a ciegas como saco de boxeo y hecha pestes de los hombres amargando el momento al pobre chaval. Aquí es cuando conocemos a Miranda, una mujer aparentemente segura de si misma, sin pelos en la lengua y cansada de los hombres.
Charlotte no va a la discoteca, porque, como anteriormente hemos visto cuando llamaba a Carrie, va a tener una cita con otro principe azul, una cita perfecta, no piensa rebajarse ni utilizar el experimento de follar como los hombres, de hecho ni piensa dejarse tocar la primera noche. Y así es, su cita sale perfecta, incluso el chico le respeta su decisión en el momento calentón… Justo hasta cuando vuelve al taxi con ella y le pide al taxista que le lleve a la discoteca Caos, uno de los dos va a mojar esta noche.
Samanta sigue demostrando que es una mujer muy “abierta” y decide atacar a Big, en el Caos, con previo permiso de Carrie, que está hablando con su ex, bastante sorprendida porque el chico quiere repetir la experiencia de antes. ¿Le deja colgado y le gusta? realmente los neoyorquinos están zumbados.
Y si Charlotte, tras tener una cita perfecta con un final desastroso se vuelve a casa, Miranda acaba en la cama con Skeeper y Samanta tras las calabazas de Big acaba… ¡en casa de la cita de Charlotte! Samanta acepta que el chico le pida que se vaya luego incluso, reforzando la imagen de puta sin auto valoración que nos ha dado desde el minuto uno.
¿Y Carrie?
Pues Carrie vuelve solitaria a casa, aunque una sorpresa le espera, en la calle un amable y elegante Big le acerca a casa en su coche (con chófer) teniendo una interesante conversación sobre amor, que deja a Carrie sin habla.
¿Tú te has enamorado alguna vez?
El capítulo de inicio nos enseña que las protagonistas, a excepción de Charlotte, no creen en el amor, o más bien dicen que no creen en él, porque tanto Carrie como Miranda sienten algo en su interior que ningún cunnilingus le había hecho sentir nunca. Pónganse protección porque no queremos embarazos indeseados, en el próximo capítulo seguro que alguna escena sexual adorna el post.







