Si al seriefilo de nuevo cuño, criado en los pechos de las grandes superproducciones televisivas yankees del siglo XXI, ya se le tuerce la sonrisa en mueca incrédula ante la visión de clásicos noventeros de mucho menores presupuestos y pretensiones como Friends, Expediente X o Twin Peaks, no quiero ni pensar en su reacción ante una serie inglesa de 1976 de presupuesto irrisorio, decorados de cartón piedra y maquillajes de fiesta de carnaval.
Hablo de Yo, Claudio y seguramente los ojos se le caerían a los diez minutos de visionado del primer capítulo pero mi consejo (gratuito) es el siguiente: busca tus globos oculares, colacalos de nuevo en sus cuencas y mirate el primer episodio entero aunque te sangren. Te puedo prometer y prometo que cuando lo hagas sentirás un deseo imperioso de ver los restantes doce episodios que componen la serie.
Y es que Yo, Claudio compensa sus carencias prespuestarias y el ser hijo de su época con dos puntos fuertes que hicieron de ella una de las series más importantes del siglo XX y un éxito de grandes proporciones en cada uno de los paises donde se emitió (España incluida, of course): la historia y los actores.
Yo, Claudio está basada en las novelas Yo, Claudio y Claudio el Dios del historiador inglés (aunque vivió gran parte de su vida en Mallorca) Robert Graves y narra las andanzas durante un periodo de casi cien años de la familia Julia en particular y de Roma en general a través de los ojos de Claudio, que de niño cojo y aparentemente idiota pasó a emperador de Roma cuando su despótico sobrino Calígula fue asesinado y que contra todo pronóstico fue el mejor que tuviera nunca el Imperio Romano. La adaptación corrió a cargo del prestigioso Jack Pullman y la dirección de casi todos los episodios en el no menos prestigioso Herbert Wise. Gran trabajo el de ambos al igual que el del compositor Wilfred Josephs, en especial la reconocible tonadilla de la cabecera.
Una historia gigantesca repleta de intrigas y atrocidades con unos personajes que más que míticos se antojan mitológicos: Octavio Augusto, Livia, Tiberio, Calígula, Drusila, Mesalina, Marco Agripa, Herodes, Nerón o el propio Claudio. Y para unos personajes de tanto calado, unos actores de lujo, procedentes en su mayoría de los mejores escenarios del Reino Unido, curtidos en Shakespeare y Wilde. Brian Blessed, Derek Jacobi, George Baker, Patrick Stewart (si, el mismísimo Capitán Picard) o John Rhys-Meyer (si, el mismísimo Gimli) están fabulosos pero son dos los que destacan por encima: Siân Philips y John Hurt consiguen que sus Livia y Calígula (respectivamente) den auténtico y literal asco (más incluso: repugnancia viva) sin caer en la parodia o la exageración en ningún momento.
Su éxito fue brutal. En su Inglareterra natal rompió índices de audiencia en la BBC (aún hoy sigue siendo repuesta con asiduidad), lo mismo que a través de la PBS (la televisión pública) en Estados Unidos y en TVE en España. Ganó tres Baftas y un Emmy entre otros premios. Pero sobre todo su éxito radicó en la influencia: ni las miniseries basadas en grandes obras de TVE en los 80s ni los grandes culebrones de familias en plan Dallas, Dinastia o Falcon Crest hubieran existido sin que Yo, Claudio hubiera abierto el camino. Además está el caso Roma pero otro compañero se va a encargar de hablar de esta (también) gran serie por lo que no haré ninguna referencia a ella.
Podría seguir escribiendo cientos (o miles) de líneas sobre esta sobresaliente serie pero como voy a desmenuzar cada uno de sus trece episodios en las próximas semanas, mejor no os empacho y simplemente os dejo con unas cuantas curiosidades y la invitación a ver la serie si todavía no la has visto (o a revisionarla si hace tiempo que no la ves).
- El primer intentó de adaptar las novelas de Graves fue en 1937 por parte de Alexander Korda con Charles Laghton como Claudio. Se llegaron a grabar varias escenas recogidas en el documental The Epic That Neves Was.
- Siân Philips y George Baker interpretan a madre e hijo (Livia y Tiberio) siendo ella dos años más joven que él.
- Elegido en el puesto número 12 de los 100 mejores programas de televisión británicos por el British Film Institute.
- Tiene un 9.3 en IMDB con 4555 votos.
- Elegida por Enterteiment Weekly como una de las 10 mejores miniseries de la historia.
- Elegida mejor serie de televisión del siglo XX por el periódico La Vanguardia.
- Una de las tramas de la segunda temporada de Mujeres Desesperadas está basada en la de Octavia y Livila de Yo, Claudio.
- El primer candidato para interpretar el papel protagonista fue Charton Heston.
- La historía transcurre durante 77 años: desde el 23 antes de Cristo hasta el 54 de nuestra era.
En fin, esto es todo por el momento. Os espero dentro de dos semanas para comentar el primer capítulo de la serie, que lleva el sugerente título de Un toque de asesinato.
Un saludo.







